jueves, 27 de diciembre de 2012

Para mí ABC Punto Radio es...

- Mano a mano con Bárbara en navidad.
- Los boletines de las 19.00 con Sonia.
- Despertar a Piñe a las 18.00 con una llamada.
- La calma de Pablo al escuchar los temas del día.
- Producir los boletines "Michael ha muerto" editados por Javi.
- Uxua escuchando esta canción desde la cabina.
- Leer las piezas de Javier Jiménez Bas.
- La "pesca" con Nacho.
- Los vinitos en ABC con María Ramos.
- Producir a escondidas un boletín de Julián.
- Los suspiros de Junquera en el fin de semana.
- La manzana verde de Edu.
- La cara de Alfon por la lista de cortes.
- La fuerza de Gemma en antena.
- El tiempo en Europa, con Íñigo Jalón.
- Los "qué día es hoy" de las 00.00 de Guillermo Moreno.
- Las carreras de Vargas.
- La mini-agenda de Redín.
- Los dibujos de Ingrid en las reuniones.
- La risa de Pepa Sastre.
- Los "chapi" de Madero.
- Fernando Latienda mirándome cenar macarrones.
- Los besos en la mano de Fermín Bocos.
- La calidez de Consuelo.
- Las músicas de mis reportajes buscadas por Sergio.
- La letra redondita de Nuria.
- El moreno de Ondarreta cuando venía de surfear.
- Rafa medio tumbado en su silla.
- La minuciosidad de Ander.
- Miriam con un casco escuchando boletines de RNE.
- Los paseos por la planta de Ucelay.
- La sonrisa contagiosa de Guijarro.
- Roberto Arias en todos los canutazos.
- La complicidad con el Bombas.
- El lujo de producir el informativo de las 14.00 los fines de semana con Bego a los mandos.
- Trastear en la mesa del estudio principal en las elecciones de USA, con el permiso de Javi García Gil y Rober.
- Titulares de prensa, si Joserra lo permite.
- El gatito de Rosa.
- Las mayúsculas en el guión de Azpiroz.
- Las mini-piezas y previsiones encargadas a Rocío, Felipe, Guillermo, Ana María... GRACIAS.
- La alegría de Ane al ser contratada (al fin).
- Grabar reportajes de 3 pistas a Felipe.
- Arribas de "sport" los fines de semana.
- Mis consejos de escapadas a Carolina.
- La sonrisa de Kelu pese a madrugones.
- Los paseos de Javi García Ramos con el material de exteriores.
- Las llamadas a Ángeles, Ainhoa, Pedro, Rafa, Müller y el "te paso para grabar".
- Los anillos de Irene.
- Las revistas de corazón del equipo de Ramón.
- La sonrisa cada tarde de Pilar.
- La dulzura de Isabel.
- Los vales "1311" y Yoli.
- Los piropos de David Carvajal.
- Las previsiones subrayadas de azul de Pepa Ariza.
- El calor de la voz de Eva en antena.
- Las piezas "para Laura" de María Eizaguirre.
- La cena del Mc Donalds con Guillermo, Rubén, Fernando y Nacho.
- La alegría permanente de Sara.
- Las camisas "leñador" de Fáez.
- El elegante caminar de Luz.
- El dúo Izuzquiza-Segura.
- Carlos Millán cuadrando a pitos cada tema.
- Los boletines de Gemma y Bea.
- Gracia buscando temas de debajo de las piedras.
- Umbrella con Iria antes de empezar un boletín.
- Las gafas de sol de Rober por la mañana.
- Boletines nocturnos de Sergio Vicente.
- Los collares de Isaac.
- La fuerza de Sandra pulsando los botones.
- La velocidad de Juanen.
- La maestría de Esher con Pedrerol.
- La templanza de Alma en el informativo de las 14.00 con atentados.

La magia de la radio y de todos los que la hacéis posible.

 
**Me dejo a mucha gente fuera así que os pido disculpas. Solo he destacado a los compañeros con los que más he trabajado. Por lo demás, la memoria es caprichosa ;)

domingo, 21 de octubre de 2012

Deseo del periodista

"Por lo que me toca, me pregunto si alguna vez conseguiré hacer sentir que el verdadero y único personaje que me interesa es el lector, en la medida en que algo de lo que escribo debería contribuir a mutarlo, a desplazarlo, a extrañarlo, a enajenarlo".  

Rayuela. Julio Cortázar.

viernes, 25 de mayo de 2012

Estuvo esperando y después no esperó



El científico triste ya no está,
creo que se tuvo que marchar.

Sé que estuvo aquí.

Cerraba la puerta a los demás,
pero le oía trabajar.

Estaba probando antiguas recetas que

el resto del mundo ha olvidado ya.

Una y otra vez

pensaba que casi estaba ahí,
que lo podía conseguir.

Y una y otra vez

la fórmula no podía fallar
pero faltaba algo más.

Había ciertos datos que no coincidían

y dijo que ya no podía seguir.

Estuvo esperándote todo el verano,

nubes oscuras taparon el sol.
Estuvo lloviendo y estuvo nevando,
estuvo esperando y después no esperó,
estuvo esperando y después no esperó,
estuvo esperando y después no esperó.

jueves, 10 de mayo de 2012

Funcionarios, sí

Cuando se acercaba a los 50, mi madre empezó a prepararse una oposición para el Ayuntamiento de Madrid. Tras años de mucho esfuerzo, midiéndose con jóvenes recién salidos de la universidad, consiguió su plaza. Nadie le ha regalado nada. Cada día se levanta a las 05.30 y se va a trabajar. Media hora más, desde hace unos meses, y cobrando menos. Si alguien quiere su "privilegiado" puesto, que se hubiera preparado la oposición. 

Durante las útlimas semanas, estoy observando incrédula cómo hay personas que se alegran porque el gobierno esté ahogando a los funcionarios. ¿Acaso estudiaron ellos para sacarse la plaza?

A continuación reproduzco una reflexión del catedrático de Derecho Constitucional Francisco J. Bastida, de la Universidad de Oviedo, que refleja a la perfección la situación actual.

Ejemplo de examen de oposición. Imagen: Rafael Gámez Montoya.
 
Con el funcionariado está sucediendo lo mismo que con la crisis económica. Las víctimas son presentadas como culpables y los auténticos culpables se valen de su poder para desviar responsabilidades, metiéndoles mano al bolsillo y al horario laboral de quienes inútilmente proclaman su inocencia. Aquí, con el agravante de que al ser unas víctimas selectivas, personas que trabajan para la Administración pública, el resto de la sociedad también las pone en el punto de mira, como parte de la deuda que se le ha venido encima y no como una parte más de quienes sufren la crisis. La bajada salarial y el incremento de jornada de los funcionarios se aplaude de manera inmisericorde, con la satisfecha sonrisa de los gobernantes por ver ratificada su decisión.
 
Detrás de todo ello hay una ignorancia supina del origen del funcionariado. Se envidia de su status -y por eso se critica- la estabilidad que ofrece en el empleo, lo cual en tiempos de paro y de precariedad laboral es comprensible; pero esta permanencia tiene su razón de ser en la garantía de independencia de la Administración respecto de quien gobierne en cada momento; una garantía que es clave en el Estado de derecho. En coherencia, se establece constitucionalmente la igualdad de acceso a la función pública, conforme al mérito y a la capacidad de los concursantes. La expresión de ganar una plaza «en propiedad» responde a la idea de que al funcionario no se le puede «expropiar» o privar de su empleo público, sino en los casos legalmente previstos y nunca por capricho del político de turno. Cierto que no pocos funcionarios consideran esa «propiedad» en términos patrimoniales y no funcionales y se apoyan en ella para un escaso rendimiento laboral, a veces con el beneplácito sindical; pero esto es corregible mediante la inspección, sin tener que alterar aquella garantía del Estado de derecho.
 
Los que más contribuyen al desprecio de la profesionalidad del funcionariado son los políticos cuando acceden al poder. Están tan acostumbrados a medrar en el partido a base de lealtades y sumisiones personales, que cuando llegan a gobernar no se fían de los funcionarios que se encuentran. Con frecuencia los ven como un obstáculo a sus decisiones, como burócratas que ponen objeciones y controles legales a quienes piensan que no deberían tener límites por ser representantes de la soberanía popular. En caso de conflicto, la lealtad del funcionario a la ley y a su función pública llega a interpretarse por el gobernante como una deslealtad personal hacia él e incluso como una oculta estrategia al servicio de la oposición. Para evitar tal escollo han surgido, cada vez en mayor número, los cargos de confianza al margen de la Administración y de sus tablas salariales; también se ha provocado una hipertrofia de cargos de libre designación entre funcionarios, lo que ha suscitado entre éstos un interés en alinearse políticamente para acceder a puestos relevantes, que luego tendrán como premio una consolidación del complemento salarial de alto cargo. El deseo de crear un funcionariado afín ha conducido a la intromisión directa o indirecta de los gobernantes en procesos de selección de funcionarios, influyendo en la convocatoria de plazas, la definición de sus perfiles y temarios e incluso en la composición de los tribunales. Este modo clientelar de entender la Administración, en sí mismo una corrupción, tiene mucho que ver con la corrupción económico-política conocida y con el fallo en los controles para atajarla.
 
Estos gobernantes de todos los colores políticos, pero sobre todo los que se tildan de liberales, son los que, tras la perversión causada por ellos mismos en la función pública, arremeten contra la tropa funcionarial, sea personal sanitario, docente o puramente administrativo. Si la crisis es general, no es comprensible que se rebaje el sueldo sólo a los funcionarios y, si lo que se quiere es gravar a los que tienen un empleo, debería ser una medida general para todos los que perciben rentas por el trabajo sean de fuente pública o privada. Con todo, lo más sangrante no es el recorte económico en el salario del funcionario, sino el insulto personal a su dignidad. Pretender que trabaje media hora más al día no resuelve ningún problema básico ni ahorra puestos de trabajo, pero sirve para señalarle como persona poco productiva. Reducir los llamados «moscosos» o días de libre disposición -que nacieron en parte como un complemento salarial en especie ante la pérdida de poder adquisitivo- no alivia en nada a la Administración, ya que jamás se ha contratado a una persona para sustituir a quien disfruta de esos días, pues se reparte el trabajo entre los compañeros. La medida sólo sirve para crispar y desmotivar a un personal que, además de ver cómo se le rebaja su sueldo, tiene que soportar que los gobernantes lo estigmaticen como una carga para salir de la crisis. Pura demagogia para dividir a los paganos.

En contraste, los políticos en el poder no renuncian a sus asesores ni a ninguno de sus generosos y múltiples emolumentos y prebendas, que en la mayoría de los casos jamás tendrían ni en la Administración ni en la empresa privada si sólo se valorasen su mérito y capacidad. Y lo grave es que no hay propósito de enmienda. No se engañen, la crisis no ha corregido los malos hábitos; todo lo más, los ha frenado por falta de financiación o, simplemente, ha forzado a practicarlos de manera más discreta.

miércoles, 1 de febrero de 2012

No hay más preguntas, señoría

Extracto de la declaración de Baltasar Garzón en el juicio del Tribunal Supremo por un supuesto delito de prevaricación al investigar los crímenes de la Guerra Civil y de la dictadura de Franco.

¿Se declaró competente por ideas políticas?

Yo hice realmente lo yo que creía que tenía que hacer, por encima de ideologías. Los jueces no estamos para ideologías. Cada uno tendrá la suya pero aquí no había ideología. Aquí había cientos de miles, miles y miles de víctimas que no habían sido atendidas en sus derechos.

¿Se saltó la Ley de Amnistía de 1967?

La Ley de Amnistía se refiere a hechos o a delitos de contenido político. En ningún caso se puede afirmar que crímenes contra la humanidad puedan tener carácter político de ningún tipo.

¿Por qué pidió el acta de defunción de Franco?

Es el procedimiento legal y normal, porque se desprenden o se producen consecuencias jurídicas a partir de ese momento.

¿Pretendía burlarse del Derecho, de la justicia, y actuar por su cuenta?

Siempre he respetado las normas legales y procesales. Interpreté las normas legales en vigor, nacionales e internacionales.


Vídeo (a partir del minuto 14'00).

Sesión del martes 31 de enero de 2012.