miércoles, 23 de octubre de 2013

Like Kennedy

"Me dedico al periodismo científico por el mismo motivo por el que Kennedy dijo que debíamos ir a la Luna: no porque es fácil, sino porque es difícil. Divulgar el conocimiento científico es un reto muy complicado, pero por eso mismo es estimulante". Fred Guterl, director adjunto de la revista Scientific American.

Fragmento de la crónica de Pablo Jáuregui, publicada en El Mundo.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Torbellino de arena

A veces el destino se parece a una pequeña tempestad de arena que cambia de dirección sin cesar. Tú cambias de rumbo intentando evitarla. Y entonces la tormenta también cambia de dirección, siguiéndote a ti. Tú vuelves a cambiar de rumbo. Y la tormenta vuelve a cambiar de dirección, como antes. Y esto se repite una y otra vez. Como una danza macabra con la Muerte antes del amanecer. Y la razón es que la tormenta no es algo que venga de lejos y que no guarde relación contigo. Esta tormenta, en definitiva, eres tú. Es algo que se encuentra en tu interior. Lo único que puedes hacer es resignarte, meterte en ella de cabeza, taparte con fuerza los ojos y las orejas para que no se te llenen de arena e ir atravesándola paso a paso. Y en su interior no hay sol, ni luna, ni dirección, a veces ni siquiera existe el tiempo. Allí solo hay una arena blanca y fina, como polvo de huesos, danzando en lo alto del cielo. Imagínate una tormenta como ésta.

Kafka en la orilla. Haruki Murakami.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Curiosidad interminable

"Así es la ciencia: tú investigas algo, tratas de contestar dos preguntas, alguna la contestas bien, otra, parcialmente y aparecen otras cuatro. A veces la gente se molesta con eso, con que sea poco eficiente, pero así es la ciencia. Por eso no se termina nunca y a mí me gusta eso".

Gaspar Galaz, Notalgia for The Light.


lunes, 15 de abril de 2013

De extraños lugares

Sucede que un poema puede convertirse en un boceto que, releído después de algún tiempo, vuelve a dejar oír su voz para revelar lo que el poeta olvidó o no supo ver en un determinado momento ya que la poesía, que procede de extraños lugares, es un acto de la memoria que no siempre permite el acceso a sus rincones perdidos. Aceptando este hecho, el poema es, para mí, el resultado de diálogos que se interrumpen o reanudan inesperadamente más que de la mayor o menor habilidad de quien mueve la pluma.

Zona desconocida. Julia Uceda.

martes, 9 de abril de 2013

Dos gigantes

No tendrían más de ocho años. En el universo de juegos que conformaba la casa entera, un grueso libro conseguía despertar la curiosidad de las pequeñas. Apoyado en su mesita de noche, lo que les fascinaba era la imagen de portada, una joven semidesnuda envuelta entre su larga melena dorada que parecía soñar con mundos lejanos. "La vieja sirena", leían las dos al unísono. Solo unos años más tarde, cuando repentinamente la mesita se quedó sin dueño, una de las pequeñas extrajo el viejo libro de la estantería. Al abrirlo descubrió el marcapáginas que usó él y, pese a su dificultad, se enfrascó en su lectura. Las palabras de Sampedro la acompañaron durante un largo y duro verano. Sampedro, el mismo que luego descubrió defendiendo un movimiento con el que ella comulgaba en tantos aspectos. Y seguramente él también. La otra pequeña compró una nueva edición del libro para mantener vivo ese recuerdo. Dos gigantes. Dos huecos.


sábado, 2 de marzo de 2013

Escritores comprometidos

De sobra sabemos que el pensamiento crítico tiende a menudo a ser sustraído del tejido social de los grandes centros dominantes, preludiando tal vez, como decía Chomsky, la arriesgada deriva hacia una sociedad despersonalizada, inoperante por sumisa, carente de asideros. El azaroso estado de cosas en el mundo actual autoriza a no perder de vista tan alarmante acechanza. Y el escritor debe intervenir por principio en esa situación, rechazándola con su palabra escrita o tal vez propiamente con su actitud pública. Me importa reiterar que el escritor debe ser -por definición- un vigilante del poder, de cualquier poder, un testigo de cargo de sus presuntos desvíos y abusos, no necesariamente a través de su obra sino por medio de sus reacciones personales, de su conducta cívica. Y es ahí, en ese vínculo entre el escritor, como generador crítico de conocimientos, y el lector, como receptor de esos conocimientos, donde se genera la fecunda gestión de la cultura en toda transformación justiciera de la sociedad.

Fragmento del discurso de José Manuel Caballero Bonald durante su investidura como doctor honoris causa por la UNED, el pasado 28 de febrero de 2013.