miércoles, 17 de agosto de 2016

Notas de un diciembre cálido


Los volcanes dormían cuando llegó a la isla. Pero era un sueño ligero, duermevela. Observaban cómo la joven recorría sus laderas, sin hacer ruido para no despertarlos. Esta vez no huía de nada. Volvía para verlos, para reecontrarse con esa parte que dejó aquí. Más libre, más valiente y salvaje. Llevaba en su ADN el genoma de la isla.

Ya de día, el verde esmeralda cubría delicadamente las faldas de las montañas. Incluso algunas piedras volcánicas estaban cubiertas por este color, como si en invierno se taparan ante un frío casi inexistente, que solo se nota cuando cae el sol o el viento arrecia. Hasta los desafiantes riscos parecían haber perdido parte de su fiereza por el tono verdoso que los recorría. Lanzarote es rojo, azul y negro, pero también verde en invierno. Son los misterios que le desvela la isla de la que pensaba que conocía todo.

Las olas del mar mecen sus pensamientos, absortos en nada, solo en sentir.

Lanzarote, diciembre de 2015.

martes, 8 de marzo de 2016

Imagina


La noche cae dos mostos después, y ahí seguimos nosotros. Para entonces ya está bastante claro que la fiesta no pasará a los anales de la diversión; a cambio, el ambiente no puede ser más agradable. Toda una experiencia rural en el buen sentido: niños en bici sin riesgo de atropello, perros hiperexcitados que no paran de ladrar y grupos de adultos charlando despreocupadamente en bancos y sillas. Hace rato que los músicos han abandonado el repertorio presuntamente alegre por otro más sosegado.

Nosotros nos hemos hecho fuertes en un bordillo. La pulpa de uva se ha secado ya completamente, y ahora Eva tiene un tono violáceo que la hace todavía más sexy. Sigue apestando, aunque, poco a poco, me he ido acostumbrando al olor.

¿Te imaginas vivir en un sitio así? le pregunto, porque llevo un rato pensando en ello.
Me volvería loca. Y tú más.
Sí. Eso me parece a mí también. Pero se está bien, ¿verdad?
Muuuy bien. Y se deja caer hacia atrás, hasta que su espalda toca la acera.

Esto no es una historia de amor (2016)
Jose A. Pérez Ledo

viernes, 12 de febrero de 2016

Cosmic tears



Lo que le conmovía era que tanta violencia engendrara tanta belleza. Eso y que 1.300 millones de años más tarde estemos escuchando el eco de aquella fusión. ¿Y si todo se estuviera contrayendo en este preciso instante? Los ojos se le llenaron de lágrimas.